leyenda
Cuentan una vez de un alma, pintada a mano con colores pasteles.
Cuentan una vez que el alma iba siempre de la mano de un corazón con brillo tímido.
Dicen que ambos conocìan la pasiòn por lo que su dueña hacía en la vida.
Cuentan tambièn, que esa alma nunca había andado desnuda, nunca se había animado.
Dicen que ese corazòn nunca saltó del pecho como una locomotora sin dueño. como una montaña rusa.
Hasta que una vez, dicen que dicen, unos ojos color agua, quiso descubrir ese corazón y esa alma.
Primero se llenaron de excusas. Pero ella supo abrir el panorama y desmalezando por quès, edades,
excusas, vanidades, puso un toque de su rouge àquì y guiò la mano
de un cuerpo vìrgen por toda su geografía.
Pregonan que logrò su hechizo, esa alma se desnudò, ese corazón comprendiò de vuelta lo que era latir.
y ambos estuvieron seguros de que habían amado.
pero los ojos color agua huyeron, no esperaron ese amor. o sì. Pero entonces se fueron, tras la pròxima conquista. para mejorar su hechizo, tal vez... y no ver la condena de lo que su embrujo había logrado: el amor.
-pregunta, alguna vez supiste de alguien que llorara por tì?-
Morocha Urbana
