mis sentidos recorrieron tu cuerpo, ahora solo recorren el recuerdo de lo que alguna vez fue...
mis ojos se cegaron. se cansaron de mirar hacia tu ventana, esperando, a lo mejor, tan solo una mirada tuya. mis oìdos se cansaron y ya están sordos esperando oirte decir mi nombre, aunque solo sea una vez más... Tu romeo incabrantable se quebró, y ya no te nombra, y ya no te espera. alguna vez, a las perdidas y por si acaso, repite tu nombre, pero ya no lo grita. ya olvidò como era esperar y que volvieras.
