Publicidad:
La Coctelera

LA MOROCHA URBANA RECOLECTORA DE HISTORIAS

Este es un espacio que quiere prestar la oreja y transcribir cosas para compartir, sueños, ideas, letras, frases, poemas, ilusiones, amores, desamores, historias propias o ajenas, amenas o tristes, no le escabullimos al bulto de la tristeza, en fin todo

5 Diciembre 2006

Mis amigas ya son abuelas, sus nietos y sus bla, bla,bla, las mandan a Internet…

Mis amigas mayores que yo, siempre me han inspirado, entre otras cosas, respeto. Pero hete aquí mi sorpresa, y mi extrañamiento, cuando la existencia las convirtió en abuelas; me las cambiaron. Entonces, el acontecimiento en sí salpicó a varios de los conocidos, de una baba in-disimulable, insoportablemente contagiosa y encima nos impregnó de una mirada distintas de las cosas. Por supuesto que izo facto conocí a sus descendencias y mi asombro fue incrementándose a medida que sus niños, porque, con permiso de la madre, ya se los han apropiado un poquito, también van en aumento, de peso, de edad, de tamaño y de todo aquello que puedan desarrollar. Mientras tanto, por la oportunísima impertinencia de que los años transcurren, simple y llanamente veo como pasa la vida.

La cuestión es que los que a gatas llegan en altura a la punta de la mesa, con suerte aprenden a hablar más rápido que un suspiro. Y mediante órdenes, silabeo, o en idioma “tarzanezco” primero y en un contundente castellano con alguna que otra adaptación libre, después, proponen cada diálogo, que una termina preguntándose qué diablos hace parada en frente de estos mocosos y no va huyendo a tomarse un curso de filosofía clásica, resucitando al mismísimo Sócrates, en forma instantánea y con carácter de urgente, antes de ponerse de nuevo enfrente de ellos otra vez.

Luna, por poner un ejemplo, tiene cuatro años y heredó el temple de su abuela materna, una cuota de raye sano para no volverse loco de su madre, cierta impaciencia del abuela, la seriedad y concentración de su tía y algunas cosas parentales. Por lo tanto se empareja con los de su especie, niños menores de edad, parecen omniscientes : todo lo mira, todo lo escucha, todo lo sabe y lo que no por cierto, lo adivina, El tema es que la nena en cuestión, a la edad de tres años, me hizo rebobinar los pocos conocimientos en materia de arte que tengo, sin olvidar que están prendidos por alfileres cuando me espetó muy seria: “¿sabes que Diego Rivera, el pintor, es el novio de Fridha Khalo, la pintora bigotuda?”. Creo que en un mismo acto reflejo, tragué saliva y alongué un largo suspiro que me dejó unos minutos de tiempo para mi arrobamiento y enojó a su poca paciencia, y dale, ¿sabes o no?, metió presión. Me arrodillé y me metí en un diálogo del cual no sabía que bien parada iba a salir. Mientras su abuela y su madre, huían despavoridas a Internet a averiguar un poco de arte pictórico. Y seña y santo de esos personajes. Por si acaso, les dije que no despegaran su anatomía del aparato, porque la párvula seguía hablando de Picaso, como si fuera su compañerito de jardín de infantes, y la hubiera invitado a su atelier, aunque por cierto, conoció el atelier de Pepe Cáceres. Para rematarla, en un acto posterior, mientras la madre de su madre, intentaba relajarse de tanta presencia infantil, le interrumpió el concentrado zapping, indicándole que no pusiera Montecristi porque a ella le gustaba el de pelo amarillo, refiriéndose a Facundo Arana. Cuando miró, con benevolencia, a mi hijo de tres años, que práctica Tarzán básico, siempre y cuando suponga que vale la pena comunicarse con el mundo exterior, que para él es muy sintético, a saber: su mamá, su hermana y su gata, su colega, me dijo, déjalo, pobrecito, lo que pasa es que no te habla porque es muy tímido. Hete aquí que la miré a ella, agradeciéndole la indulgencia, y en un flash, me vinieron las palabras de mi vieja, que decía “algunos varones son más remolones para hablar”. Y a mí la obsoleta cigüeña me mandó un tortugo divino, él se toma su tiempo para todo, pero su forma de mirar, de quién la habrá heredado digo yo, es la de triple rayos x, y es como si permanentemente estuviera radiografiando todo lo que ve a su paso. Así que mi engendro no parla pero se fica y para cuando hable me facturará las que va meditando, mientras tanto, mis amigas antecesoras, se restriegan las manos, me miran con sorna, simplemente se sientan, a esperar el ansiado momento en que mi “tarzanito” sea entendible. Glup, la que me espera.

MONICA BEATRIZ GERVASONI

servido por Mònica Beatriz sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Mònica Beatriz

LA MOROCHA URBANA RECOLECTORA DE HISTORIAS

Capital Federal. Provincia de Buenos Aires, Argentina
ver perfil »
contacto »
La morocha era periodista free lance, cuando tenía 20 años. Publicaba en las revistas: Uno Mismo. Sex Humor. Kiné. Y más veterana editò en La Naciòn On Line y mailx mailx. Con ganas de seguir creando y con una asignatura pendiente, radio. fuì finalista de concursos pero hasta ahora no gané ninguno pero sigo con las ganas intáctas de ganar uno. la idea es escribir mis propias notas, con fotografías y venderlas. En fin, proyectos, sueños...Soñar aùn es gratis, y todavía es gratis.

Fotos

Mònica Beatriz Gervasoni todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera