la maldición: ojalá te enamores...
no sé si desearte que te pasara lo mismo que a mí, así por lo menos lo compartímos...
no sé si desearte que esta pasión te enloquezca tanto que hace que te busque por los lugares donde anduvimos juntas y ahora ando sin tí...
no sé si desearte la peor de las maldiciones que me han lanzado: ojalá te enamores...
este nido, está vacío sin ti...
tu mirada de mujer te la rastreo en todos los poemas
en el recuerdo de un adios, que te dedico
hay tanto tango herido aquí en el costado de mi alma...
quema tu recuerdo, tu nombre quema en mi piel...
pienso tanto en tí, que no sé adónde huir
como sacarte de mi
dejame soñar que estiro mi brazo en mi cama y te encuentro.
