Corro el inminente peligro
de volver a ser vulnerable
a mostrarle sin piedad
mi juego
descubrir hasta mi última carta
guardada en la manga
Corro el inminente peligro
de sucumbir
hasta quedarme desnuda
de misterios
pero en un ole, le huyo, disparo
a esconderme tras los pliegues
de las sombras
que me ocultan
tras el velo
del traje oscuro
de la noche
para tener otra oportunidad de jugar
a veces solo
la proximidad alcanza
son solo bocados de sueños
en realidades empecinadas
que se baten a duelo con el hastío
de un pobre corazón roto
astillado y vuelto a estar
en construcción
Y el consuelo
vuelve a buscar
a los tres tigres
de los cuentos
a las margaritas
guardadas en las galeras
de los magos
que sacan conejos
A apostar que el hechizo
dure más allá de las 12
aunque se pierda
más que un zapatito
como a cenicienta...

MorochaUrbana