Encontrè una plumita, debajo de mi computadora...Es la señal. O al menos, eso
creo yo...Por fìn, cùpido vino a la cita. Pedì otra ronda de cafè. Esta vez el
cafè no se enfriò. La cucharita revolviò el azùcar una sola vez y brindamos,
cùpido y yo de un trago. De un sorbo. como todas las pasiones, que no se
degustan, se viven y el sabor del placer queda anclado para siempre en nuestros
corazones y nuestra piel. Brindo por vos, cùpido. No solo no faltaste a la
cita. Te hiciste rogar, eso es cierto. Que ademàs, dejaste caer una plumita de
las alas de tu espalda para que yo compruebe que no habìa soñado. Que èl y vos
vinieron a mi cita. Y comprobar que es cierto, que de vez en cuando la vida, se
sienta conmigo y se toma un cafe. Un beso a todas. Y un abrazo a las que esten
enamoradas. morochaurbana
2 comentarios
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Un pequeño comentario: Los acentos se marcan hacia la derecha y no hacia la izquierda, como tú los marcas. Da grima verlos todos marcados en el sentido equivocado. Gracias. Ah!, y la palabra "cupido", no va acentuada. Gracias, de nuevo.
gracias por tu comentario. Es cierto tengo grandes dramas con los acentos, no la pego con estos teclados que no son los míos. Me encantó que escribieras el comentario tan tempranito a la mañana. Y me encantaría saber màs de ti. un beso. gracias por leerme. morochaurbana